La continuidad de una empresa familiar depende de la capacidad de anticipar decisiones, establecer acuerdos y construir reglas que acompañen la evolución del negocio y de la familia.
En este episodio de Barna al Día, abordamos el papel del Protocolo Familiar y de los acuerdos intergeneracionales como herramientas para ordenar la gobernanza, facilitar el consenso y definir criterios compartidos frente a decisiones que pueden afectar el futuro de la empresa.
La conversación profundiza en cómo estos acuerdos ayudan a gestionar cambios generacionales, reducir tensiones y preservar una visión común a medida que la organización crece y la familia incorpora nuevas generaciones.